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viernes, 23 de mayo de 2008

Nacido para seducir.


El último libro de SEP se publicará en octubre en castellano y ya tiene título: NACIDO PARA SEDUCIR.
Como todos sus libros, Susan nos enseña que las apariencias no siempre son lo que parecen, aunque en este libro va todavía más allá. Nos muestra cómo un montón de personas solitarias y desubicadas pueden acabar formando una familia en la que no faltará ni la abuelita gruñona ni el perro. Asistimos complacidos al crecimiento de Blue y de Dean como personas, cómo dejan de lado sus temores e inseguridades para reconocer lo que necesitan para ser felices. Respecto a la historia secundaria, a mí, personalmente, es la que más me ha gustado. April y Mad Jack son unos personajes distintos, muy imperfectos y a los que coges cariño enseguida. Para mí, en algunos momentos llegan incluso a eclipsar la historia principal, para muestra un botón.


April tossed her hair. “Sleep with him, Blue. That’ll bring you down to earth real fast. He’s a huge disappointment.”
A slow grin curled the corner of his mouth. “I’ll buy the huge part…”
April dropped her eyes to his crotch. “There are some things a man can’t buy, no matter how rich he is.”
He propped one shoulder against the doorjamb and let his eyes play a hot lick down her body. “I still get inspired by sharp-tongued women. Grab a piece of paper for me, April. I feel a song coming on.”
Sex blistered the air between them. They might be in their fifties, but teenage lust simmered in that kitchen.


Besos

1 comentario:

Circe dijo...

Añadido el 3/06/2008
Mi querida amiga Lola ha traducido el fragmento, aquí lo transcribo:

April se sacudió el pelo.
—Acuéstate con él, Blue. Eso te hará poner los pies en la tierra rápidamente. Es una enorme decepción.
Una lenta y abierta sonrisa se le formó en la comisura de la boca.
—Compro la parte de enorme…
April bajó los ojos hasta su entrepierna.
—Hay algunas cosas que un hombre no puede comprar, no importa lo rico que sea.
Apoyó un hombro contra el marco de la puerta y dejó que sus ojos se deslizaran por su cuerpo como lava caliente.
—Todavía me inspiro en mujeres de lengua viperina. Tráeme una hoja de papel, April. Me inspiras una canción.
El sexo quemaba el aire entre ellos. Podrían estar en los cincuenta, pero la lujuria adolescente hervía en esa cocina. Blue medio esperaba que las paredes empezaran a sudar, y retrocedió hacia la puerta, sólo para tropezar accidentalmente con las lonas que protegían el suelo.

Un beso