sábado 29 de octubre de 2011

¡Maldito Murphy!

El miércoles pasado yo tenía que estar en Madrid, haciendo una de las cosas más agradables que alguien puede hacer: presentar el primer y maravilloso libro de una amiga, CUANDO PASE LA TORMENTA de Lucía de Vicente. Sin embargo, estaba en un quirófano, anestesiada, mientras me recomponían el tendón del cuádriceps de la pierna izquierda. ¡Una putada! para qué engañarnos...
Sin embargo, ante la falta de tiempo, una amiga común de la autora y mía leyó la presentación que escribí para tal evento y que aquí os transcribo. Lo que no sé fueron las respuestas de Lucía, pero si tiene a bien contestarlas... ya sea aquí o en su blog, pues sería genial. 


Buenas tardes a todos, creo que todos los presentes estamos aquí porque por una razón u otra conocemos y queremos a Lucía y, por supuesto, estamos encantados de acompañarla en la presentación de su libro. Personalmente la conozco desde hace bastante tiempo y debo decir que es una de las personas que me sorprenden —y la que admiro— en cada una de sus facetas: como mujer, como lectora y, sobre todo, como escritora.
Como mujer, se ha abierto camino a base de tesón, de esfuerzo. Todos somos conscientes de lo difícil que es en estos tiempos realizarse como «mujer». Ser madre, esposa, hija, hermana, amiga… estar para todos cuando nos necesitan y, además, tener tiempo para una misma.
Como lectora disfruto de los libros que lee tanto como ella. ¿Nunca os ha analizado un libro? A mí me ha enseñado a ver más allá de las letras, de las palabras, de las descripciones y las tramas, a percatarme de cuál es la intención de un autor al utilizar un procedimiento determinado. A ser consciente de la técnica, que suele pasar desapercibida, o a la ausencia de ella.
Sin embargo, por lo que estamos aquí, por lo que hemos venido es para congratularnos de su primer trabajo como escritora. Lucía ha hecho caso —por fin— a todos los que la animábamos a dar este paso, a los que habiendo leído y disfrutado de sus libros como lectores privilegiados, estábamos seguros de que era una pena que sus historias no llegaran a más gente.
Una estupenda manera de poder disfrutar de todas sus facetas —mujer, lectora y escritora— es con sus historias románticas.
Porque a nadie se le escapa que Lucía de Vicente escribe bien; bueno no, vamos a ser sinceros, lo cierto es que escribe MUY bien.
Pero para escribir una buena novela romántica hace falta algo más. Mucho más que conocer todas las reglas y, como dice ella misma, juntar palabras con acierto. Hace falta algo que poca gente tiene.
Yo le llamo «capacidad para transmitir sensaciones». Aunque en realidad en ese término estoy incluyendo muchas cosas: desde tener una buena historia que te atrape, te seduzca y te haga sentir, a lograr que te metas en la piel de los protagonistas para reír, llorar y amar con ellos. Se necesita una historia narrada con orden e inteligencia, encontrando el punto justo de equilibrio con el que contar los detalles suficientes como para que no podamos soltar el libro, pero sin abrumar al lector con datos innecesarios.
Lucía de Vicente consigue todo eso con su primera novela, y mucho más.
En ella nos narra la historia de Mary y David. Nuestros protagonistas no se soportan desde pequeños; se conocen desde siempre porque sus padres eran amigos íntimos y la propia Mary es pupila del padre de David. Por eso, cuando la vida de la joven corre peligro éste la envía a Kenya con la excusa de realizar un reportaje fotográfico para que su hijo la proteja. No hay ni que decir que David no tiene ni idea de lo que se le avecina, no sabe que el fotógrafo es una mujer ni que será a Mary a quien tendrá que pasear por el Massai Mara. Realmente lo último que se espera es que su némesis de la infancia aparezca con una carta de presentación de su padre y que tenga que poner en práctica toda su experiencia como agente secreto para protegerla.Es por ello que la mayor parte de la acción del libro transcurre en África, concretamente en Kenya. Debo confesar que, cuando me contó donde se desarrollaría la acción, la localización no me atrajo en absoluto y, a pesar de ello, la magia de las páginas, de las descripciones y de los protagonistas logró atraparme y no pude dejar de leer.
David es un hombre acostumbrado a salirse con la suya, sin importarle los medios que tenga que usar para ello. Agente secreto, ligón profesional, guía avezado, prepotente, machista… o ¿eso es sólo una fachada? A lo largo del libro descubrimos que no todo es lo que parece, tanto en lo que respecta a David como en lo que a Mary se refiere.Me ha encantado la manera de estructurar el libro, la forma en la que el diario del fallecido padre de Mary nos va guiando por la trama paso a paso. Y qué decir de los dichos populares africanos que introducen cada capítulo...
Con respecto a los protagonistas, sus sentimientos lograron ponerme la piel de gallina en varias ocasiones, y eso es algo que consiguen muy poquitos libros.Los diálogos están llenos de fuerza, y se hacen cercanos. Los personajes de Lucía hablan como cualquiera de nosotros, y es así como los veo: próximos, entrañables, con carácter.Es un libro muy bien documentado y se nota. Pero la autora ha tenido la inteligencia de suministrarnos la información de forma sutil, es decir, que no nos satura con descripciones superfluas, sino que nos va mostrando, abriendo ante nuestros ojos, todo aquello que los protagonistas ven y sienten, no sólo el uno por el otro, sino ante esa tierra africana y su impresionante paisaje, ese mágico lugar que después de leer este libro me han entrado ganas de conocer.
Espero que sea el primero de muchos libros, y que la autora se decida en algún momento a deleitarnos con la historia del socio de David.
Lucía ¿piensas deleitarnos con ella?
¿Por qué Kenya? ¿Por qué África?
Debo confesar que David me ha encantado ¿te has inspirado en alguien para escribir su personaje?
¿Y para narrar algunas escenas? Por ejemplo el momento pies… 
A algunas de tus lectoras las ha vuelto locas una escena en concreto. Sí, sí, la de la cascada…¿cómo se te ocurrió?
En tu blog tienes un recorrido gráfico de dicha escena… ¿fueron antes las imágenes o la escena?
Volvamos a tus fans… jejeje —porque ahora tiene fans, que lo sepáis—… ¿Qué sientes cuando ves que una lectora, a la que no conoces de nada pone esto en un foro “Muchos de mis libros favoritos forman parte de listas de los mejores libros y mas valorados por las lectoras. Te aseguro, que este formará parte de ellos. Para mi, ya lo forma de la mia propia. Es un libro que cuando acabas de leerlo de deja un grato sabor de boca, con un final como los que a mi me gustan.”? 
Lucía, una de las cosas que más lamento es no poder estar ahí en ese momento.
Un fuerte abrazo,

CUANDO PASE LA TORMENTA
Lucía de Vicente

Editorial: Eride Ediciones, Letra eNe / Octubre 2011
ISBN: 978-84-15160-95-3
Género: Contemporáneo


Mary Mantley recibe el encargo de viajar a Kenya para realizar un reportaje fotográfico.

Lo que ella no sabe es que esto sólo es una excusa para alejarla del peligro que amenaza su vida. Alguien ha descubierto los diarios privados de su padre, el coronel Jonathan Mantley, en los que relata las hazañas de un grupo de ególatras que tienen en su mano el destino de toda la humanidad.

David Silford es el único hombre capaz de protegerla. Un duro ex agente secreto, orgulloso, machista y manipulador.

Mary derribará todas sus barreras superando cada reto que él pone ante ella. Pero el camino a seguir supone un alto precio y ahora, además, están en peligro sus corazones… 


2 comentarios:

Yolanda Quiralte dijo...

Casi lloro. ¡¡¡Qué bonito MAriajo!! ¿¿cómo estás?? Besos

Cris dijo...

Hola,
precioso........me he imaginado que estábamos todas en una bonita sala y nos estabas haciendo la presentación......
Cuidate mucho, mucho.
besicos,
raistlina

 
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